¿Hay alguna vacuna contra la ruptura de la pareja?

Con frecuencia tenemos conocimiento de parejas que iniciaron su andadura queriéndose mucho y con toda la ilusión puesta en el proyecto vital que comenzaban  pero que se rompen ¿qué ha pasado?.
No cabe duda de que hay muchos factores que influyen en estas rupturas: problemas económicos, pérdida del trabajo, infidelidades, cansancio, enfermedades, la llegada de los hijos y todos los cambios y responsabilidades que eso conlleva, problemas con la familia política, etc.

¿Hay alguna vacuna?, ¿se puede prevenir de alguna forma que todos estos factores y muchos otros no terminen por dinamitar la relación de pareja?.

Querer al otro no se reduce a un querer sensible, sino que también añade el querer racional del entendimiento y la voluntad.
El “quererse” es mera complacencia, la aceptación de una realidad amable, nos queremos mientras no hay problemas ni dificultades de cualquier tipo. En cambio, “el querer quererse” es estar decidido a convertir esa complacencia, ese querernos cuando es fácil, en actos concretos de amor; en mi disposición para buscar los medios para seguir queriendo querer.
Así planteado, se hace necesario que permanentemente estemos restaurando y restregando nuestro amor por el otro pero ¿cómo?.
Con conductas muy sencillas, por ejemplo:
1. Nuestro amor “no es agua pasada”, sino agua que puede volver a correr si ponemos los medios necesarios. No nos podemos resignar ante el enfriamiento de nuestra relación, no nos podemos limitar al lamento y la nostalgia.

Busquemos un punto de apoyo en el futuro, no nos refugiemos en el pasado, seamos creativos y utilicemos la imaginación para reavivar ese amor.

2. Siendo objetivos respecto a los errores propios cometidos, arrepintiéndonos, pidiendo perdón y si es necesario, reparando el dolor causado. El propósito de reparar el sufrimiento causado puede y debe ser el inicio de un resurgimiento de la relación, de un nuevo tiempo que ayude al otro a olvidar el pasado.
3. Relacionándonos con nuestra pareja en las pequeñas  cosas de cada día. Las interacciones diarias son uno de los soportes del enlace emocional.
4. Interesarnos por las cosas del otro, ayudarle en alguna de ellas, escuchar lo que hizo o lo que piensa hacer, realizar juntos cada día alguna tarea o actividad, etc.
5. Expresando abiertamente nuestros sentimientos al otro. Compartiendo e intercambiando tanto sentimientos de alegría como de tristeza. Apoyándonos mutuamente en los estados de ánimo compartidos para remontar el vuelo.

6. Siendo positivos. Pensando en las buenas cualidades del otro que se tenían olvidadas y que se pueden contraponer a sus defectos que siempre tenemos en primer plano. Considerando los momentos más felices de nuestra vida en común.

7. Introduciendo novedades en la vida de pareja, cambiando algunas costumbres que se mantienen por rutina, siendo creativos para sorprender al otro cada día con un pequeño detalle.
8. Poniendo en práctica nuevos tipos de conductas amables y cariñosas con el otro, que a su vez provocaran nuevas conductas de este tipo hacia nosotros mismos.

5 comentarios sobre “¿Hay alguna vacuna contra la ruptura de la pareja?

  1. Comparto todo la anterior y añado algo más: Desde la época del mecanicismo y la revolución industrial, se puso en práctica la cosificación de las personas y se bajó de nivel en la relaciones humanas (las personas como medios para unos fines). A mi me parece que ya es hora de aprender a subirnos de nivel en la relaciones humanas y practicar más el encuentro entre el yo y el tú, para llegar al nosotros (como diría Martin Buber). Si se empieza por las relaciones de pareja y se transmite a los hijos, demás de predicar con el ejemplo por parte de los educadores, por ahí iríamos bien de cara al futuro.

  2. Si se pusieran en práctica todas las ideas que expones no se rompería la pareja. No se debe tirar la toalla cuando haya problemas, hay que pensar en la forma de solucionarlos. No hay que mirar para otro lado y buscar una nueva pareja. Creo que es necesario romper la rutina de vez en cuando, en todos los aspectos, para que salte de nuevo la chispa que nos unió.

    1. Muchas gracias por tu comentario. Efectivamente, mirar para otro lado no soluciona los problemas de pareja pero romper la rutina si es una forma de prevenir el distanciamiento de la pareja, o de ir acercando posiciones cuando hay etapas de desencuentro.

  3. El mundo de la pareja es el mundo relacional más complejo. Lo comentado en el blog me parece fundamental para sobrevivir a la incertidumbre que acompaña el vínculo de la pareja. Además de ello, seamos consciente de que "la pareja" es una creación que hemos construido dos. Como buen explica Caillé "uno más uno son tres", y como tal lo tenemos que vivir: sabiendo que es un "ser" que creamos entre dos y que sólo sobrevive si esos dos se "trabajan" para ello

    1. Gracias por la matización. Como bien dices es importante tener en la cabeza que la pareja la hemos construido los dos y por tanto, su mantenimiento es responsabilidad de los dos.

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